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OC OPTICA

¿Cuándo debemos visitar al óptico-optometrista infantil?

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En OC ÓPTICA sabemos que cuidar la salud visual de nuestros pequeños es muy importante y por eso hemos querido dejaros esta información sobre la importancia de las revisiones oculares a temprana edad. Esperamos que os sea útil y os recordamos que en nuestras ópticas contamos con la tecnología más avanzada para el cuidado de nuestros ojos.

¿Cuándo acudir al óptico-optometrista con nuestros hijos?

Por principio, cuando se presente una o varias pistas que indiquen una posible disfunción visual sin importar la edad del niño, ahora bien, de forma preventiva, las revisiones visuales periódicas deberían iniciarse al menos a los 3 años, edad en la que ya se encuentra establecido el desarrollo básico de la función visual del niño.

Esta primera exploración visual tiene la finalidad de descartar posibles disfunciones, tanto congénitas como adquiridas, que pudieran dificultar el completo desarrollo de la visión. Debemos recordar que el desarrollo visual del niño se produce durante los primeros 6 años de vida, por lo tanto es importante asegurarnos de que el niño ha completado el desarrollo de sus habilidades visomotrices y sensoriales finas, estando pues capacitado para iniciar la escolarización sin problemas.

La segunda exploración visual debe ser eminentemente funcional y dinámica, al inicio del último año de preescolar, y no más tarde de los 5 a 6 años de edad. Debido a que los cambios pueden ser rápidos durante ciertos períodos de la infancia y adolescencia, es el optometrista quien debe orientar sobre la frecuencia de los exámenes visuales, pudiendo variar entre 6 meses y un año generalmente, en función del caso.

En los adultos lo habitual será entre un año, y año y medio. No debemos olvidar que los “chequeos” rápidos como los que se hacen a veces en algunos centros escolares, sin dejar de ser útiles, no pueden sustituir un análisis visual optométrico, donde se toma el tiempo y los medios necesarios para una completa y exhaustiva exploración visual funcional, que tenga en consideración la edad madurativa, la condición del sujeto (tanto visual como sistémica) y el entorno donde se ubica y desarrolla su actividad.

Fuente: Visión y Vida